Julio 2002
¿Qué es el Título X?
En 1970, el Congreso de los Estados Unidos estableció el Título X (Diez) de la Ley de Servicios de Salud Pùblica, con el fin de proveer servicios pùblicos vitales de planificación familiar y salud preventiva. Al financiar estos servicios, el objetivo del Congreso fue "ayudar a que los servicios integrales y voluntarios de planificación familiar estén fácilmente disponibles para todas aquellas personas que los deseen".1 Administrado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS), el programa provee financiamiento directo a entidades privadas y pùblicas, tales como clínicas de planificación familiar y departamentos estatales de salud.
El Título X cubre toda una gama de servicios de salud reproductiva
La cobertura de servicios de planificación familiar bajo el Título X incluye la provisión de métodos anticonceptivos, manejo de la infertilidad, información y consejería prenatales, programas educativos de información sobre los servicios cubiertos por el Título X y la promoción de la participación en los mismos, así como el tratamiento de infecciones de transmisión sexual. Los servicios son suministrados a escala descendente basada en el ingreso; las personas en el nivel federal de la pobreza o por debajo de éste reciben los servicios gratuitamente. A nadie se le niegan los servicios por no poder costearlos. Desde su creación, el programa del Título X ha proveído servicios de planificación familiar a adolescentes. En 1978, el Congreso enmendó el Título X para poner "un especial énfasis en la prevención de embarazos no deseados entre personas adolescentes sexualmente activas",2 agregando servicios específicamente para adolescentes. Los servicios de planificación familiar contemplados bajo el Título X no incluyen cuidados para el embarazo, tales como cuidados obstétricos o prenatales, ni proveen servicios de aborto.
El Título X garantiza confidencialidad
El Título X garantiza que todas las personas participantes, incluyendo adolescentes, reciban servicios confidenciales. Las regulaciones que gobiernan el programa mandan que los proveedores de cuidados de salud mantengan la confidencialidad paciente-médico, la cual es crucial para proveer servicios oportunos y apropiados.3 En 1981, el Congreso enmendó el Título X para requerir que las entidades financiadas "alentaran la participación de la familia en la decisión de menores de edad de buscar servicios de planificación familiar"— una provisión estatutaria que permanece en vigor hasta la fecha.4
Los financiamientos bajo el Título X no pueden pagar por abortos o servicios relacionados
Desde la creación del programa, la legislación y las políticas federales han prohibido que los financiamientos bajo el Título X sean utilizados para proveer abortos.5 El acceso de las mujeres a los servicios relacionados con el aborto también está severamente limitado. Las clínicas no pueden utilizar los financiamientos bajo el Título X para concederle una cita a una clienta que busca un aborto, para proveer transporte para un aborto, ni para explicar el procedimiento y obtener formularios firmados de consentimiento para el aborto de clientas que deseen interrumpir su embarazo. Dado que las clínicas bajo el Título X son a menudo la ùnica fuente de servicios de salud para algunas mujeres, tales restricciones les niegan efectivamente servicios de salud vitales para estas pacientes. Otras restricciones impiden que las clínicas bajo el Título X utilicen fondos para abogar por el derecho al aborto mediante cabildeo o litigio. De acuerdo con las actuales regulaciones, los proyectos bajo el Título X deben ofrecer a las mujeres embarazadas información y consejería acerca de todas sus opciones de salud reproductiva, incluida la "terminación del embarazo". Las clínicas de salud bajo el Título X no pueden intentar persuadir a una mujer para que opte por llevar un embarazo a término en lugar de obtener un aborto; tampoco puede el personal de una clínica persuadir a una mujer para que obtenga un aborto en lugar de llevar a término un embarazo. Si bien a las clínicas se les prohíbe estrictamente tomar medidas afirmativas para facilitar los servicios de aborto a las pacientes, su capacidad de asistir a una paciente para obtener servicios prenatales no está obstaculizada. Una excepción de salud a esta restricción es proveída para aquellas instancias en las que se necesita una referencia para un aborto debido a una condición diagnosticada médicamente de la mujer o del feto.6
En 1988, una restricción adicional conocida como la "Ley Mordaza" fue impuesta a los servicios bajo el Título X. La Ley Mordaza prohibió a las clínicas bajo el Título X proveer consejería o referencias para el aborto. Además, la restricción obligó a una separación física y financiera entre las actividades relacionadas con el aborto y los servicios financiados bajo el Título X, y prohibió a los proyectos bajo éste involucrarse en actividades que "promuevan o alienten" el aborto. En 1991, la Corte Suprema dictaminó en el caso Rust v. Sullivan que la Ley Mordaza no violaba los derechos de la Primera Enmienda a la privacidad o la libertad de expresión. A pesar de este dictamen, la Ley Mordaza continuó siendo sumamente controversial y, como resultado de un extenso litigio, nunca fue implementada a nivel nacional. En 1993, el presidente Clinton le ordenó a la Secretaría de Salud y Servicios Humanos suspender la Ley Mordaza y promulgar nuevas normas. Las regulaciones del Título X emitidas en el año 2000 revocaron oficialmente la Ley Mordaza y clarificaron que la provisión de información sobre servicios de aborto no "promueve o alienta" el aborto y, por tanto, es permisible.
¿Quiénes utilizan el Título X?
- Anualmente, entre 4.5 y 5 millones de personas reciben servicios de cuidado de salud en las clínicas financiadas bajo el Título X.
- Las clínicas de planificación familiar a menudo les sirven a mujeres jóvenes y a personas de bajos ingresos como punto de entrada al sistema de servicios de salud.
- Casi el 85 por ciento de las poblaciones servidas por las clínicas bajo el Título X provienen de hogares de bajos ingresos.
- El 60 por ciento de las personas receptoras tiene menos de 25 años de edad.
- Los hombres conforman el 3 por ciento de los receptores.
- Los servicios bajo el Título X son la principal fuente de servicios de salud para numerosas personas, en particular aquéllas que carecen de seguro médico y que no califican para otros programas de salud que cuentan con fondos pùblicos, tales como Medicaid.
Fuente: Departamento de Salud y Servicios Humanos, Oficina de Salud Pùblica y Ciencia, Oficina de Asuntos de Población, Oficina de Planificación Familiar (Octubre 2001). |
Las clínicas que proveen servicios completos deben segregar sus fondos
Las clínicas que bajo el Título X proveen una gama completa de cuidados de salud reproductiva incluidos los servicios de aborto, deben separar y distinguir los financiamientos bajo el Título X de aquéllos que son utilizados para actividades relacionadas con el aborto.7 Las entidades financiadas deben demostrar en registros contables, en protocolos de consejería y servicios y en procedimientos administrativos que los fondos bajo el Título X no son utilizados para realizar o para "promover o alentar" el aborto.8
Es vital el financiamiento adicional para los programas bajo el Título X
Las clínicas de planificación familiar bajo el Título X han servido para satisfacer una importante necesidad en las comunidades a lo largo de los Estados Unidos durante más de treinta años. Los servicios brindados han tenido como consecuencia una reducción comprobada del nùmero de embarazos no planificados y han mejorado la salud de la población. Sin embargo, el subfinanciamiento de estos proyectos limita la gama de cuidados disponibles a todas las mujeres y los hombres elegibles. En el año fiscal 2001, se espera que las clínicas de planificación familiar bajo el Título X atenderán a más de cinco millones de personas a través de una red de 4,600 clínicas en todo el país. Se requiere financiamiento adicional para los programas bajo el Título X a fin de incrementar el acceso y la variedad de estos servicios vitales.
1 Family Planning Services & Population Research Act of 1970, Pub. L. No. 91-572, 84 Stat. 1504 (1970) (codified as amended at 42 U.S.C. §§ 300 et seq. (1991 & Supp. 2000)).
2 S. Rep. No. 95-822, at 24 (1978).
3 A menos que se indique otra fuente, la información contenida en esta hoja informativa relacionada con los requerimientos del Título X proviene de 42 C.F.R. §59 (2000).
4 Omnibus Budget Reconciliation Act of 1981, Pub. L. No. 97-35, § 931(b)(1), 95 Stat. 570 (1981) (codified at 42 U.S.C. § 300(a) (1991)).
5 Rust v. Sullivan, 500 U.S. 173 (1991); Consolidated Appropriations Act 2001, Pub. L. No. 106-554 (2001).
6 Provision of Abortion-Related Services in Family Planning Services Projects, 65 Fed. Reg. 41281 (2000) (interpreting 42 C.F.R. 59.5(b)(1)).
7 Rust v. Sullivan, 500 U.S. 173 (1991).
8 Provision of Abortion-Related Services in Family Planning Services Projects, 65 Fed. Reg. 41281 (2000) (interpreting 42 C.F.R. 59.5(b)(1)).