En las Naciones Unidas
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Cinco años de seguimiento de la Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo de 1999

La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (Conferencia de El Cairo) celebrada en 1994 constituyó un evento decisivo que contó con la participación de más de 180 naciones que acordaron que el tema de la mujer constituyera el tópico principal de todas las discusiones sobre población y desarrollo. El proceso de seguimiento El Cairo + 5 buscó evaluar el progreso de la implementación del Programa de Acción de la Conferencia de El Cairo a 20 años y también buscó articular estrategias para seguir adelante. El proceso de revisión conocido como Cairo + 5, aunque plagado de conflictos, dio como resultado un documento negociado que tuvo la importante función de confirmar el consenso alrededor de los principios que se habían acordado en 1994. El Documento de Acciones Clave resultante de El Cairo + 5 esperó contribuir a que la adopción de reformas legales, políticas y de programas necesarios para promover la ejecución de las metas de la Conferencia de El Cairo fueran posibles.

El Documento de Acciones Clave describe importantes medidas que son necesarias para enfrentar mejor la morbilidad y mortalidad materna. En particular, el documento resalta la necesidad de que los gobiernos aumenten los servicios de atención obstétrica esencial para la mujer y que garanticen que los centros de asistencia médica estén entrenados y equipados para ofrecer servicios de aborto seguro. El Documento de Acciones Clave continúa desarrollando el principio de la Conferencia de El Cairo, según el cual todos los servicios de salud reproductiva deben ser brindados sin coerción y respetando la libertad de decisión del usuario.

Además el Documento de Acciones Clave llama la atención sobre el impacto del VIH/SIDA pandémico en mujeres y adolescentes. Hace hincapié en la necesidad de adoptar estrategias de prevención y tratamiento específicamente dirigidas a estos grupos; también, aboga por adecuar las medidas legales y políticas con el fin de eliminar el estigma, la discriminación y la violencia contra las personas que viven con el VIH/SIDA.

El Documento de Acciones Clave también reconoce que la salud sexual y reproductiva de los y las adolescentes tiene unas necesidades específicas que deben ser tenidas en cuenta. Por ejemplo, los y las adolescentes sexualmente activos tienen derecho a la privacidad y a la confidencialidad, tienen derecho a la educación y a recibir la mejor asistencia médica y a estar bien informados para dar su consentimiento para que se les suministren servicios médicos. Sin embargo, dado que ciertos gobiernos conservadores rehusaron emprender acciones para atender la apremiante necesidad que tienen los y las adolescentes de obtener acceso a los servicios de salud reproductiva y a la información sobre ésta, se dio un debilitamiento de las disposiciones propuestas sobre este tema en el Documento de Acciones Clave.

Infortunadamente, algunas disposiciones del Documento de Acciones Clave, en particular, aquellas que tienen que ver con la salud reproductiva y con los derechos reproductivos, no fueron tan concretas como pudieron haber sido, ya que una minoría de delegaciones estaba en contra de la Conferencia de El Cairo. Los puntos muertos de las negociaciones llevaron a la adopción del lenguaje preciso que se acordó en la Conferencia de El Cairo cinco años atrás, sin que esto contribuyera en absoluto al esfuerzo por evaluar el Programa de Acción ni al objetivo de hacer que la implementación avanzara. Además, las referencias a importantes adelantos en tecnología anticonceptiva, tales como la anticoncepción de emergencia y los métodos controlados por la mujer, fueron moderadas o eliminadas por completo de algunas disposiciones.

A pesar de lo anterior, las estrategias de implementación incluidas en el Documento de Acciones Clave les sirven a los gobiernos, a los patrocinadores, a las agencias de las Naciones Unidas y a las organizaciones no gubernamentales en su tarea de promover la salud y los derechos reproductivos de las mujeres y las niñas. Todos los actores involucrados en el proceso de desarrollo deben aumentar su voluntad política y su compromiso económico para garantizar que los ambiciosos principios y metas de la Conferencia del Cairo se hagan realidad para todos los individuos. El documento de El Cairo + 5 espera reforzar la capacidad de la comunidad internacional en su esfuerzo por mejorar la salud sexual y reproductiva en todo el mundo, durante los próximos 15 años.