Los derechos reproductivos incluyen el derecho de la mujer a decidir si queda embarazada y da a luz sin temor a morir o a quedar inválida. Bajo las normas vinculantes de los derechos humanos, la mujer tiene derecho a la consejería y a la asistencia médica necesarias para sobrevivir el embarazo y el parto sin correr riesgos de sufrir enfermedades o lesiones severas.
Anualmente, al menos 585.000 mujeres mueren por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. La gran mayoría de estos casos de mortalidad materna suceden entre las mujeres más pobres del mundo. Para las mujeres entre los 15 y los 49 años de edad, que residen en países de bajos y medianos ingresos, las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto constituyen la principal causa de mortalidad e invalidez. Estos fallecimientos obedecen no sólo a las fallas de los sistemas de asistencia médica, sino también a arraigados patrones de discriminación contra la mujer.
Algunos derechos humanos ya establecidos, entre ellos el derecho a la vida, el derecho a la salud, el derecho a no ser discriminado por cuestiones de género y el derecho a decidir el número y el espaciamiento de los hijos, respaldan el derecho de la mujer a quedar embarazada y dar a luz sin correr riesgo de muerte o de sufrir lesiones graves. Cuando la mortalidad materna y las lesiones sean evitables, los gobiernos deberán asumir la responsabilidad de no haber cumplido con las condiciones necesarias para evitarlas.
Los gobiernos pueden seguir los siguientes pasos para promover la maternidad segura:
- Trabajar para eliminar todas las formas de discriminación contra la mujer y las prácticas perjudiciales que afecten su salud.
- Garantizarle a todas las mujeres la apropiada asistencia médica prenatal, parto y posparto.
- Revocar las leyes que prohiban los procedimientos de asistencia médica requeridos sólo por la mujer, incluyendo los procedimientos de aborto seguro.
- Detener las prácticas discriminatorias realizadas en centros médicos de asistencia pública, incluyendo el requisito de presentar consentimiento conyugal para poder ser atendida.
- Garantizarle a todas las mujeres y adolescentes en edad reproductiva el acceso a la información y a los servicios de planificación familiar.
Todas las mujeres tienen derecho a tener las condiciones necesarias para disfrutar de embarazos y partos seguros. El que la mujer tenga o no acceso a estas condiciones depende en gran parte del compromiso de los gobiernos. En el año 2000, el Centro de Derechos Reproductivos inició una serie de reportes que determinan el grado de compromiso que tienen los gobiernos de cuatro países en cuatro diferentes zonas del mundo, de garantizar la supervivencia y la asistencia materna.