Asilo para Mujer Salvadoreña Injustamente Encarcelada Después de Tener un Aborto Espontáneo

(COMUNICADO DE PRENSA) Esta semana, la Dirección General de Migraciones de Suecia concedió asilo a María Teresa, una mujer salvadoreña encarcelada injustamente tras un aborto involuntario, y que fue absuelta y liberada en mayo de 2016.

La Dirección de Migraciones permitió que María Teresa y su hijo vivan en Suecia, además de concederles la posibilidad de viajar fuera del país y darle a ella un permiso de trabajo. María Teresa y su hijo recibieron asilo de Suecia debido a la persecución que vivió en El Salvador por el hecho de ser mujer y por su participación como promotora de la reforma del derecho al aborto a través de la campaña "Las 17".

Durante casi dos décadas, El Salvador ha criminalizado el aborto en todas las circunstancias -incluso cuando es necesario para salvar la vida de una mujer- imponiendo duras penas criminales tanto a las mujeres como al personal de salud. La prohibición ha resultado en el encarcelamiento de innumerables mujeres que han sufrido abortos espontáneos y complicaciones relacionadas con el embarazo, quienes luego son acusadas de tener un aborto y condenadas injustamente por homicidio.

Catalina Martínez Coral, Directora Regional para América Latina y el Caribe del Centro, mencionó:

"María Teresa sobrevivió a una gran injusticia, pero eso no paró el miedo y la intimidación que ella y su hijo sentían en El Salvador.

"Las mujeres como ella deben tener acceso a los servicios de salud que necesitan sin temor a ser encarceladas.

"Estamos agradecidas con la Dirección de Migraciones de Suecia por otorgar a María Teresa y su hijo asilo, y una oportunidad para que vivan en paz".

En noviembre del 2011, sin darse cuenta de que estaba embarazada, María Teresa empezó trabajo de parto prematuro con un fuerte sangrado, lo que la llevó a abortar naturalmente en un baño público. Su familia llamó a los servicios de emergencia, y en el hospital la policía fue llamada bajo la sospecha de que ella indujo un aborto.

A pesar de las inconsistencias y la falta de evidencia que probara que María Teresa intentó poner fin al embarazo, el 5 de junio del 2012 fue acusada de cometer homicidio agravado y condenada a 40 años de prisión. Si su condena no hubiera sido revocada, María Teresa habría estado en prisión hasta el año 2052, mientras que su abuela cuidaba a su hijo. Su prosecución fue ampliamente condenada, incluso por el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador, debido a las violaciones fundamentales a los derechos humanos que ocurrieron durante su juicio.

La condena de María Teresa fue anulada el 20 de mayo del 2016 y fue liberada el mismo día, basado en nuevos hallazgos que salieron a la luz como resultado del análisis científico realizado sobre la evidencia inicial usada para condenarla. El 20 de junio, los fiscales presentaron una apelación alegando que los avances científicos no constituían nuevos hechos y que el juez cometió un error liberando a María Teresa. En octubre del 2016, la Cámara Tercera de lo Penal de San Salvador rechazó el recurso y ratificó su liberación.

El Centro de Derechos Reproductivos presentó un escrito de Amicus Curiae a la Dirección General de Migraciones de Suecia, apoyando la solicitud de asilo de María Teresa. El Centro también envió dos escritos de Amicus durante el proceso de apelación en su juicio en El Salvador, uno en defensa de la libertad de María Teresa, y el otro demostrando que los avances científicos son aceptados como nuevos hallazgos en la mayoría de las jurisdicciones.

En diciembre del 2014, una coalición de ONGs liderada por la Agrupación Ciudadana y el Centro, lanzó la campaña "Las17" la cual pedía la liberación de "Guadalupe" y otras 16 mujeres salvadoreñas que sufrieron emergencias obstétricas, fueron acusadas de cometer abortos ilegales y fueron luego condenadas por homicidio. "Mirna", una de "Las 17", fue liberada en diciembre del 2014, después de cumplir su condena de prisión antes de que su perdón pudiera ser finalizado. En febrero del 2015, Guadalupe fue liberada con éxito y perdonada, después de cumplir siete años de prisión. En mayo del 2016, María Teresa fue liberada después de que un juez dictaminara que hubo violaciones al debido proceso en su caso. Y en febrero del 2017 Sonia Tábora obtuvo su libertad permanente. Las mujeres restantes están actualmente cumpliendo condenas de 30 a 40 años por crímenes que nunca cometieron.

El Centro de Derechos Reproductivos ha trabajado para exponer las consecuencias que la prohibición general del aborto en El Salvador tiene sobre la vida de las mujeres. El Centro, junto con la Agrupación Ciudadana, presentó un caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos -el principal órgano de derechos humanos para el continente- en diciembre del 2015 en nombre de nueve mujeres que tuvieron serias complicaciones en el embarazo y ahora están en prisión debido a la prohibición absoluta del aborto en El Salvador. El Centro y la Agrupación Ciudadana escribieron el informe Excluidas, Perseguidas y Encarceladas: El Impacto de la Criminalización Absoluta del Aborto en El Salvador que documenta las consecuencias en los derechos humanos de la prohibición del aborto. El informe analiza cómo los sistemas de salud, judicial y penitenciario de El Salvador, no garantizan los derechos humanos de las mujeres.