Sin Justicia

Con una de las restricciones más extremas del mundo, El Salvador prohíbe que las mujeres acceden un aborto en todos los casos, ni siquiera para salvar sus vidas o en casos de violaciones sexuales o incesto. Desde 1998, muchas mujeres han sido injustamente encarceladas por esta ley, incluso en casos en donde el embarazo terminó debido a causas naturales. Toma acción hoy para presionar al gobierno Salvadoreño para que liberen a Las 17 y así ellas puedan pasar estas fiestas de fin de año con sus familias.

Estas mujeres vienen de pequeños pueblos, áreas rurales y grandes ciudades. Son adolescentes, esposas y madres. Ellas son costureras, empleadas domésticas y trabajadores en fábricas.

Colectivamente, han pasado más de 130 años en prisión.

Son Las 17 -17 mujeres que se encuentran actualmente tras las rejas en El Salvador. Sus historias son diferentes, pero tienen un denominador común: cada una ha sido juzgada y encarcelada después de tener complicaciones traumáticas relacionadas con sus embarazos. Muchas han sido declaradas culpables de homicidio y condenadas a hasta 40 años de prisión.

A continuación encontrara algunas de sus historias.

*****

Teresa, a sus veinte y nueve años, trabajaba en una fábrica en San Salvador y vivía en un barrio de clase trabajadora con su hijo de ocho años.

En noviembre de 2011, sin ni siquiera saber que estaba embarazada, entro en un parto prematuro, y dio a luz en un inodoro. El feto no sobrevivió. A raíz de este trauma, Teresa experimentó una fuerte hemorragia y se desmayó. Su familia la llevo a urgencias. En el hospital, los médicos que la atendieron le informaron a la policía que sospechaban que ella había inducido un aborto.

A pesar de las inconsistencias y la falta de pruebas de que Teresa realizó un acto intencional que llevara al aborto espontáneo, fue declarada culpable de homicidio y condenada a 40 años de prisión.

Ella ha estado en prisión por más de dos años. La abuela de Teresa está cuidando a su hijo.

*****

Mirian tuvo dificultades de aprendizaje en la escuela y es analfabeta. A los 25 años, viviendo en el pueblo aislado de Morazán, Mirian quedó embarazada y luego tuvo una emergencia obstétrica.

Aunque la autopsia no pudo determinar la causa de la emergencia obstétrica, las autoridades la acusaron de haber inducido un aborto.

Mirian no tenía el dinero para pagar a un abogado y su defensor público no proporcionó una defensa legal adecuada. Acusada de homicidio, fue condenada a 30 años de prisión, donde ha permanecido por los últimos 13 años.

*****

Cuando tenía 21 años, Alba se enteró que estaba embarazada con su tercer hijo. Ella y su madre plantearon maneras de sostener la creciente familia de Alba. Poco después su madre murió y Alba se quedó sola para cuidar de sus dos hijos y su hermana, quien estaba enferma.

Un día, Alba entró en un parto prematuro precipitado en su casa durante el cual se desmayó.  Cuando despertó, buscó la ayuda de un vecino, quien le dijo que el bebé respiró por una media hora, pero luego dejó de respirar. Ellos realizaron una vigilia y oraron en una casa cercana. La mañana siguiente, antes de enterrar al niño, llamaron a las autoridades para reportar la muerte.

Si bien no existe ninguna prueba de que ella hizo algo para causar la muerte del bebé, Alba fue condenada a 30 años de prisión. Hasta el momento, ha pasado más de cuatro meses en prisión, sin que nadie cuide de sus dos hijos y su hermana.

*****

Después de 11 años de cárcel, a Verónica todavía le quedan 19 años para cumplir con su condena de 30 años.

A los 19, mientras trabajaba como empleada doméstica, Verónica quedó embarazada. Poco antes de llegar a término,  experimentó una emergencia obstétrica que dio lugar a la pérdida del embarazo.

Sus empleadores la llevaron al Hospital de Chalchuapa, donde fue denunciada a la policía por los médicos del hospital. Sin testigos, ni ninguna prueba, Verónica fue rápidamente condenada por homicidio. La sentencia condenatoria incluso reconoce la falta de pruebas y afirma que "los motivos del sujeto por [el asesinato] son desconocidos, aunque se puede deducir que su motivación era evitar el reproche social."

*****

Aunque una trabajadora social describió la casa de Mirna como un hogar "estable y responsable donde tenía apoyo y respeto," los jueces se negaron a creerle a Mirna o a su esposo cuando dijeron que estaban emocionados por tener otro hijo.

A las treinta y seis semanas de embarazo, Mirna  entró en un parto prematuro precipitado y sin saber lo que estaba pasando dio a luz en el inodoro de su casa. Su familia la llevó rápidamente al hospital. El bebé había sufrido una herida al caer en el inodoro, pero afortunadamente sobrevivió.

Aunque el ginecólogo responsable confirmó que la lesión del bebé no fue debido a un intento de abortar, Mirna fue condenada a 12 años y 6 meses de prisión por homicidio en grado de tentativa.

Después de pasar 11 años de prisión, la liberaron por haber cumplido la mayor parte de su condena.

*****

Cinthia recuerda que fue alrededor de las 11:30 de la noche cuando comenzó el dolor. Tenía ocho meses de embarazo y sólo 17 años de edad. Ella estaba sola en casa y al darse cuenta de que estaba experimentando un  parto prematuro, salió al patio para dar a luz. El bebé nació con el cordón umbilical envuelto alrededor de su cuello. Ella trató de cortar el cordón con tijeras y en su esfuerzo desesperado por salvarle la vida de su bebe que se ahogaba por el cordón umbilical en el cuello, ella lo lastimo.

El bebé de Cinthia murió y ella fue acusada de asesinato, a pesar de que no se presentaron pruebas que demostraran que ella era la causa directa de la muerte del bebé o de que la muerte del bebé fuera intencional.

Ella lleva 6 años en prisión por una condena de 30 años.

*****

Hay casi una docena más- Maritza, Salvadora, Ena, Guadalupe, Marina, Evelyn, Carmen, Mariana, Teodora, Johana, Maria-todas con historias igualmente alarmantes, vidas arruinadas de manera similar. Las 17 son las víctimas de un sistema que amenaza contra los derechos humanos de miles de mujeres que viven con temor de este sistema.

El Centro de Derechos Reproductivos y nuestros socios La Agrupación Ciudadana siguen trabajando para exponer las graves violaciones de los derechos de las mujeres como consecuencia de la prohibición del aborto en El Salvador, ante los órganos de derechos humanos de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y ahora al Departamento de Estado de Estados Unidos.

Actúa hoy para presionar al gobierno salvadoreño para que liberen a Las 17, para que ellas puedan ir a casa y estar con  sus familias en estas fiestas de fin de año.